The Joker, la evolución hacia el caos

Los superhéroes modernos son herederos de la épica y la tragedia griega en buena medida, de ahí que muchos villanos deban estar a la altura de los héroes para probar su valor. The Joker es esto y más, mucho más, entre otras cosas porque siempre cambia para seguir siendo igual.

«Sin un buen villano, no tienes un buen héroe» es una frase que define perfectamente la esencia de todo género épico y, en especial, la del género de los superhéroes.

En un mundo de casi perfectos luchadores contra el mal, personajes como Lex Luthor o Magneto se nos antojan mucho más interesantes que Superman o los X-Men porque simbolizan los sentimientos que nos hacen más humanos, aunque estos sentimientos sean los que menos nos gustan.

«El primer Joker era un asesino criminal que dejaba en sus famosos ‘cadáveres sonrientes'»

Batman, héroe oscuro donde los haya, tiene una de las mejores galerías de villanos de la historia. Desde el ángel caído que es Dos Caras hasta el fanático de la justicia delirante Ra’s al Ghul pasando por la siempre ambigua Catwoman. The Joker, por supuesto, tiene aquí un lugar de honor.

Curiosamente, y a pesar de ser uno de los enemigos que más juego han dado al hombre murciélago, es también uno de los que menos ha cambiado en comparación con otros del universo DC.

Aunque simboliza hoy en día el puro caos, este loco criminal ha tenido varias formas de actuar a lo largo de la historia de los cómics. Su autoría es discutida todavía: Jerry Robinson afirmó siempre ser su creador, pero Bob Kane lo negó y se lo atribuyó a él mismo y a Bill Finger. Se basaron, al parecer, en el actor Conrad Veidt y su actuación en la película mítica The Man Who Laughs (Paul Leni, 1928).

Aparecido en 1940, el primer Joker era un asesino criminal que dejaba en sus famosos “cadáveres sonrientes” sus también característicos naipes. Anunciaba sus crímenes y daba miedo. Curiosamente, a pocos números de su primera aparición moría: por suerte siguió en la serie tras una “resurrección” planificada para dar un giro al personaje.

Contrariamente a lo que se piensa, este villano sí tuvo un origen desde sus primeras épocas: Finger se lo dio. The Joker era un criminal que caía a un pozo de químicos y salía de él enloquecido.

Este origen, sin embargo, no profundizaba demasiado en su pasado: no se le daba un nombre y se buscaba dejar cabos sueltos; que esta historia no fuese estrictamente oficial y que las lagunas sugiriesen más lados oscuros en su pasado.

Alan Moore completó esta génesis en los años ochenta en su obra The Kiling Joke (La broma asesina) y Tim Burton la reformuló en su primer Batman (1989), donde relacionó al Joker con el asesino de sus padres y tuvo un nombre previo: Jack Napier.

«…Volvió a hacer de The Joker un criminal en comics más oscuros»

Poco a poco, durante las décadas de los cincuenta y los sesenta, The Joker se fue suavizando hasta acabar como un simple payaso loco que hacía trastadas gordas debido a la censura del Comic Code. Fue, debido a ello, estando cada vez menos presente en las viñetas hasta casi desaparecer durante unos años.

Este Joker descafeinado fue el que todos conocimos en la serie Batman de los sesenta, interpretado por César Romero. Es un personaje mítico, pero no era, sin embargo, el original, como tampoco su mencionada serie captaba la esencia de los inicios del mundo del hombre murciélago.

Ya en los setenta, Dennis O’Neall lo recuperó junto a Neal Adams y volvió a hacer de él un criminal en unos cómics más oscuros  en una década más desencantada y violenta. Es aquí, también, cuando se empieza a perfilar como agente del caos obsesionado por Batman y por una carrera criminal que parece estar más relacionada con una sádica diversión que con un objetivo definido. Su éxito en estos diez años le devolvió del todo a la gran palestra y le proporcionó incluso su propia serie de comics durante un poco más de un año.

Detective Comics #475 (1978)

Pero en los ochenta el payaso asesino se retorció aún más. Es la época del mencionado Batman de Tim Burton, donde de manos de un inolvidable Jack Nicholson aparece como un criminal histriónico y letal, y de la también mencionada The Killing Joke, donde ya directamente hace un elogio de la locura y trata de demostrar a Batman y a los Gordon que el azar de un trauma es capaz de convertir a cualquier persona en un monstruo.

Llegamos a los noventa y este Joker icónico, ya asentado y redondeado como el que todos conocemos en mayor o menor medida, sigue haciendo de las suyas en los cómics y, sobre todo, en Batman: the Animated Series (Batman: la serie animada), de Bruce Timm y Eric Radomski.

Esta excelente serie toma el estilo visual de las películas de Burton (se estrena en 1992, el mismo año que Batman Returns) y nos regala una Gotham oscura y gris llena de villanos tarados en la que, por vez primera, aparece Harley Quinn, de la mano del mismo Timm y de Paul Dini.

Harley Quinn, tan querida como polémica, es el contrapunto femenino del Joker. Es una mujer fuerte pero a la vez débil, una villana letal y temida pero también obsesinada con el payaso asesino, que la trata como a pura basura, que la maltrata y la utiliza a su antojo.

En las últimas décadas, The Joker ha perdurado como el villano por excelencia de Batman y sigue apareciendo en sus adaptaciones al medio cinematográfico.

Curiosamente, el que sucedió al de Burton, el de Christopher Nolan, encarnado por aquel soberbio que nos aterrorizó a todos, tuvo mucho más que ver con el primerísimo Joker de Bill Finger que el anterior: fue otra vez una mente sádica y calculadora, caótica pero a la vez milimétrica, que ejecutaba golpes contra objetivos marcados.

El posterior, el de Suicide Squad (Escuadrón Suicida, 2016), de Jared Leto, es un Joker con poca definición. Está enamorado de Harley Quinn (una Margot Robbie “cool” alejada del delirante y atormentado personaje original) y luce un aspecto de mafioso hortera, pero poco más podemos decir de él porque su aparición en lo que llevamos del tambaleante Universo DC del cine es casi una anécdota (y no sabemos si volverá a estar interpretado otra vez por Leto, un buen actor que aquí no ha tenido la más mínima oportunidad de hacer nada con este personaje).

Ahora, estamos esperando el estreno de esa misteriosa película dedicada en exclusiva al bromista letal. Está fuera del mencionado Universo DC, es un filme independiente en el que presumiblemente no aparecerá Batman y será Joaquin Phoenix quién le dará vida.

¿Qué nos deparará este nuevo Joker? ¿Qué intenciones tiene DC con respecto a su película? Lo sabremos en poco, muy poco tiempo.

(The Joker) Cuando también amas al monstruo

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